Esmeraldas de Muzo, orgullo patrio y negocio familiar en la ciudad de Jupiter

rei cardona    TST

“Oh Dad! tu nunca me habías contado eso”, exclamó con asombro Laura, al escuchar el relato de su padre sobre los duros comienzos en el negocio de las esmeraldas que adornan la lujosa joyería JR Jewels en la ciudad de Jupiter.

“Comencé desde muy joven a los 15 años cuando fui a las minas de Muzo en Colombia, donde se encuentran las mejores esmeraldas del mundo, pero pronto tuve que abandonarlas por que contraje la enfermedad del minero”, recuerda su propietario Jorge Eliecer Rodriguez.

Esta escena refleja algo que sucede con frecuencia. Muchas veces los hijos no son conscientes del enorme sacrificio que sus padres tuvieron que hacer para llegar a donde están. Pero si algo caracteriza a JR Jewels es que se trata de una empresa en la que el aporte de los miembros de la familia es clave para su éxito. Además de Jorge, sus hijos Laura, Natalia, Mattew y Jorge Andrés están dedicados a todos y cada uno de los aspectos de la administración y atención al público.

“Cuando decidí emigrar hacia los Estados Unidos tuve que seguir el difícil camino de todos los inmigrantes. Primero llegue a Virginia y me ocupé en trabajos modestos. De allí me vine para Florida y después de vender una esmeralda que traía me di cuenta de que la ganancia por una sola de estas joyas podría darme mas dinero que lo que producía en un mes de trabajo duro”, dice Rodriguez.

Fue entonces cuando decidió lanzarse de lleno al negocio por allá en la década de los 80 importando un lote de esmeraldas para ofrecerlas a las joyerías locales.

“En esa época no había GPS y recorría todo el estado con un directorio y un mapa. Recuerdo que me pegaba unas perdidas tremendas”, señala con una sonrisa Rodriguez.

A su establecimiento han llegado infinidad de personalidades en busca de una alhaja para conquistar a la mujer de sus sueños, cotizadas modelos queriendo lucir una prenda espectacular para el cine o la TV.

Han desfilado frente a su vitrina artistas de Hollywood, reinas de belleza y hasta un estafador profesional, Jay Miscovich, quien logró engañar a medios de comunicación y a inversionistas fingiendo haber encontrado un tesoro.

“Es una de las principales anécdotas que he vivido e incluso han venido a proponerme realizar un documental sobre este hecho”, dice Rodriguez.

“Miscovich se hizo pasar por un coleccionista de piedras y compraba grandes cantidades e iba y las enterraba en el lecho marino para después afirmar que eran parte de un tesoro español de siglos atrás, agrega.

“A través de su hermano logró contactar personajes muy importantes a los que les propuso invertir millones de dólares para extraer el tesoro y fue tan convincente su historia que hasta los dueños del tesoro de Atocha le reclamaron que esas joyas eran parte de este”, comenta con risas.

Finalmente, la historia tuvo un trágico desenlace pues Miscovich terminó suicidándose al descubrirse la trama tras un análisis hecho a las gemas por expertos que reveló que habían sido pulidas con epoxy, un elemento químico modernamente utilizado para darles brillo.

“Yo solo vine a enterarme por el FBI que me visitó durante la investigación”, agrega.

JR Jewels llegó a tener otra sucursal en la ciudad de Miami y el negocio fue creciendo gracias no solo a la calidad de sus piedras preciosas, sino a los buenos precios, porque mientras Tifany o Cartier cobran por una joya 10,000 dólares, en su establecimiento se puede adquirir una de igual o mejor tamaño por solo 1,000.

En su amplio muestrario se encuentra una variedad ilimitada de piezas de todos los tipos, tamaños y quilates.

Su joyero máster, Robinson Rodriguez con su pulso de artista diseña y confecciona todo tipo de prendas de acuerdo al gusto del consumidor.

“Me siento muy orgulloso de haber traído a Estados Unidos uno de los productos que vinculan el nombre de Colombia a lo mejor del mundo, como son nuestras esmeraldas”, dice Rodriguez.

“Me han contactado desde los sitios mas recónditos y de los cuales ni tenía noticia de su existencia”, agrega con satisfacción.

Actualmente, el mayor volumen de ventas se genera a través de su página web y de las redes sociales. En eso sus cuatro hijos son vitales y están todo el tiempo ocupados respondiendo las preguntas de los interesados en comprar esmeraldas desde todas las partes del mundo.

JR Jewels tiene precios para todos los bolsillos, desde 100 hasta 10,000. Cuando se les pregunta cual es la joya mas costosa de la joyería, Laura vuelve a exclamar: “la joya mas valiosa de esta joyería es mi papá”. Algo a lo que sus demás hermanos asienten emocionados.

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